Una de las claves del liderazgo está íntimamente relacionada con la capacidad que tiene líder para relacionarse con el grupo humano que lidera con fluidez y naturalidad. Para desarrollar esta competencia, es esencial aprender a ponerse en el lugar de cada uno de los integrantes del equipo y sentir como propios sus pensamientos y emociones. Sencillamente porque esta es la forma más eficaz de establecer relaciones que se basen en el entendimiento, la honestidad y la franqueza.
La capacidad para ponerse en el lugar de otro ser humano la llamamos empatía y además de estar en el centro de las relaciones personales, tiene una enorme utilidad para lograr que éstas sean sanas y beneficiosas. Al hablar de liderazgo, este tipo de relaciones se pueden producir entre un directivo y su equipo, entre un profesor y sus alumnos, entre un entrenador y sus jugadores o en cualquier otro ámbito en el que se produzcan interacciones personales importantes.
Uno de los objetivos más relevantes que se consigue al empatizar con los demás, es que nos permite entender las razones que hay detrás de ciertos comportamientos que en numerosas ocasiones consideramos inexplicables. Entonces, comprenderemos que la hostilidad que muestran ciertas personas lo que realmente esconde es miedo e inseguridad, entenderemos que la aparente debilidad de algún miembro del equipo lo que realmente significa es humildad y timidez. Entonces, en definitiva, descubriremos el lado más humano del vínculo que mantenemos con las personas con las que compartimos los proyectos más importantes de nuestras vidas.
Pero solemos ser empáticos en muchas menos ocasiones de las que sería conveniente. Esto es así a pesar de que todos nacemos con la capacidad para conectar genuinamente con los demás (1). Las razones son variadas, pero lo que suele ocurrir es que muchas veces sustituimos ese fabuloso tesoro llamado “empatía” por prejuicios y falsas creencias que lo único que hacen es dañar los poderosos vínculos que nos unen con el equipo. Por ejemplo, cuando creemos que nadie es de fiar porque tarde o temprano nos acabará traicionando.
Para entender lo que significa ser empático es clave saber y entender cómo nos gusta ser tratados ya que en el “principio de reciprocidad” encontraremos el secreto de las relaciones sanas y duraderas. En este sentido, hay una serie de principios generales que nos pueden ayudar a empatizar con el equipo mientras colaboramos en busca de un fin común:
1 – En general, a las personas nos encanta que se nos trate bien. También que se nos valore y se confíe en nuestra buena voluntad. Como seres humanos, nos encanta participar activamente en los proyectos de los que formamos parte siempre que tengamos claro que se espera de nosotros. Asimismo, nos gusta disponer de autonomía que nos permita utilizar nuestro talento de la forma más eficaz posible.
2 – A las personas nos encanta recibir ayuda cuando la necesitamos. También expresar lo que pensamos y sentimos si lo que se pretende es que nos integremos en la dinámica del equipo. Las personas necesitamos que las relaciones con los demás tengan un componente personal, cercano y directo. Además, no gusta que se valore tanto el esfuerzo realizado como los objetivos que conseguimos. Finalmente, los seres humanos preferimos la franqueza y la honestidad cuando tenemos que recibir información independientemente de si orientación es positiva o negativa.
A pesar de ser principios razonables y convincentes, en numerosas ocasiones las relaciones humanas se basan en la desconfianza, el desacuerdo, la suspicacia o la desaprobación pública cuando se cometen errores. Para cambiar esta situación y generalizar la aplicación de los principios en los que se basa la empatía, su integración en el trabajo en equipo es clave para conseguirlo ya que liderar y gestionar personas adecuadamente, es una de las tareas más importantes que demanda la sociedad del siglo XXI.
Por tanto, la próxima vez que vaya a relacionarse con el equipo para iniciar un nuevo proyecto, corregir una conducta, resolver un problema, afrontar una situación difícil, o sencillamente trabajar en el día a día, recuerde la importancia de utilizar el poder de la empatía como medio para conectar con el grupo humano que lidera y mantener una relación sana y fructífera a lo largo del tiempo.
Notas:
(1) Las neuronas espejo son las bases de la empatía ya que permiten la conexión emocional entre personas. Fueron descubiertas por el neurólogo Giacomo Rizzolatti en 1996 cuando estudiaba el cerebro de unos monos.
